
Claridad que acompaña el pensamiento de un hombre,
Simultánea a cariño, dulzura y paciencia,
Donde está presente un creador sin nombre,
Ese hombre muestra el universo con la más pura inocencia.
Ojos que se abren para ver el cielo,
Corazón inmenso que sobrepasa el cuerpo,
Manos pensantes que despiden al miedo,
Son instrumentos de trabajo intenso,
Del hombre que alimenta mis pensamientos.
Y se debe hacer énfasis en las manos,
Si hablar de ese hombre se quiere,
Manos creadoras, manos que vienen,
A calentar el frío rápidamente despacio.
Si se quisiera decirle cosa alguna a ese hombre,
Para expresar lo que el hace en el propio ser,
Habría que decir gracias, cosa que él,
Enseña con corriente de significados abundantes.
Gracias por enseñarme a decir gracias,
Gracias por significar lo que antes no tenía significado,
Gracias son las que tienes caballero andante,
Gracias por ayudarme a olvidar el pasado.
Diana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario