
Se busca una imagen que refleje lo disperso del alma, se busca la imagen que deje ver adentro sin mirar un espejo, se busca una fotografía que regrese la calma, que viéndola ya no quede el corazón perplejo.
Pero no es encontrada esa imagen que no existe sino solo en el proceso de buscarla, claro que seguro es, pero no en la realidad esperada, sino cuando la vida se encuentra al revés, cuando todo regresa a la sombra y sólo con cerrar tus ojos, la ves.
Lo difícil de encontrarla es que al fin la encuentras, la armónica trampa que te abraza, que te lleva a las estrellas, y otro mundo se conoce, aunque ya antes conocido, cada vez más retorcido y cada vez soltándome y agarrándome, me conoce.
Y el cansancio que ciega, no deja a nadie descansar, solo deja las tinieblas, donde puede que no llueva, pero más tarde nevará, y regresa a paralizarte, a inmovilizarte en tu búsqueda, el cansancio de minúsculas explicaciones, se queda.
Diana C. Arias V.
No hay comentarios:
Publicar un comentario