jueves, 27 de noviembre de 2008

Amelie




“… Ese secreto estructural de la palabra, en tanto hay algo que no se puede decir, es un secreto que hay del lado de las mujeres; tanto así que el secreto puede ser condición de goce para ellas y pueden llegar a gozar del secreto como tal…”

Jacques Alain Miller

Uno de los aspectos más interesantes del filme, es éste punto al que hace referencia Jacques Alain Miller en su seminario De Mujeres y Semblantes: el secreto estructural de la palabra, está del lado de las mujeres, en este caso, del lado de Amelie, quién además de usar la palabra no muchas veces, siempre la usa guardando un secreto, permaneciendo como un enigma, no sólo para los personajes que la rodean durante el filme, sino también hacia sí misma. Este aspecto apunta a la histeria y al hecho mismo de ser mujer; puesto que como mujer e histérica usa su enigma como condición de goce, y de hecho, puede llegar a gozar del secreto como tal, un goce donde la condición de secreto es vía de escape a una falta, a la falta de identidad y al deseo propio; así desplaza ese agujero hacia el Otro atacando su completitud. Se sirve de la no completitud del Otro para situarse frente a él como un enigma que le llama con la fantasía de que ella podría llenar esa falta, a condición de “querer ser” sólo ese semblante que ella cree que es el objeto causante del deseo de ese Otro; de esta manera, evita saber que ella es una mujer; pues en este querer ser como lo que causa el deseo en el Otro, hay también una búsqueda de identidad (qué es ser una mujer) y actúa a través de la lógica del hombre que representa al Otro.

Para ilustrar esto, vemos cómo Amelie en el caso de Nino, el chico que le gusta, llega a él a través del objeto-causa de su deseo; el fotomatón y la persona que intrigaba a Nino, el técnico que reparaba al fotomatón y a quien Nino buscaba en diferentes lugares; fue además a través de éste que ella pudo establecer una relación (de enigma) con Nino. Otra relación enigmática fue con su padre, con quien Amelie interactúa a través del gnomo, acerca del cual su padre mostró alguna vez interés. De este modo, Amelie intriga a quien le interesa provocando su deseo y gozando del deseo propio insatisfecho.

En el punto donde se habla del deseo insatisfecho de Amelie, se llega al “fuera sexo” de la histérica. Ella no desea sentir ella misma la experiencia deseada, por darle un nombre a esa experiencia en este caso, “tocar al otro”. Ella rechaza esa experiencia y deja el objeto de su deseo en procuración del que ella piensa que es deseado por él. Amelie, en cierto punto de su relación enigmática con Nino, tuvo la posibilidad, creada por ella, de tener un contacto con él, siendo un intento fallido a causa de ella misma. En este caso, Gina, la mesonera amiga de Amelie, en mi opinión, juega un papel muy importante en esta parte, yq que Amelie la presenta a ella frente a Nino para llegar a él (Gina coloca una nota en el bolsillo de Nino), no da su imagen o su identidad, no se presenta ella, pero sí a Gina, a quien posteriormente ve salir con él sin saber la causa y arma una escena donde ya sintiendo una pérdida, imagina su deseo cumplido; si embargo, ella dio lugar alguien para identificarse, un punto de referencia. Evita el contacto, pone a otra mujer en escena y se identifica.

El asunto de Fuera sexo me envía a la que considero una escena decisiva en el mundo de Amelie Poulin: la escena donde no fue ella, sino su padre, quien le dio un diagnóstico de insuficiencia cardíaca que la ordenarían en la forma de un no contacto con las personas queridas. A lo largo del filme, se observa que Amelie no hace contacto físico con su padre, con su único amigo de la infancia el pez, su amigo Raymond (el hombre de cristal y hasta el último momento no toca a Nino. A cambio de esto, según el narrador, Amelie encuentra placer en tocar granos, tocar rocas y lanzarlas, tocar monedas y vemos cómo en el final, cuando parecía imposible tocar alguna vez a Nino, Amelie sufre por eso disfrutando la sensación de harina entre sus dedos. Goza no tocar, tocando.

Amelie se enamora. Vemos a Amelie enamorada y sin la menor idea de quién es y de quién ser; se habla de un ser de nada, y de un dolor específico de ese ser de nada. ¿Cómo ama Amelie? Ella ama a través de la solución que le ha dado al gran enigma de ser mujer: No colmar el agujero del Otro, sino metabolizarlo, y en ser ella misma el agujero; se fabrica un ser con la nada como dice JAM, y en mi opinión, lo fabrica con la nada del Otro.

Patrick Monribot menciona en uno de sus seminarios que “el amor permite al sujeto acercarse lo más posible al agujero del Otro donde se goza lo femenino, a condición de explorar los desfiles de significante hasta el límite donde no hay más palabras”. De acuerdo a esto, me parece que Amelie sacrifica lo que tiene de más precioso, precisamente su deseo y su enigma para abrir en el hombre el agujero que no se va a colmar y no querrá colmar porque no lo puede colmar.

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