domingo, 17 de enero de 2010

Rien

Te escribo desde un punto de partida que desconozco pero padezco; niebla que me impide verte frente a frente, tocarte, amarte, sentirte eternamente.

Sin embargo te escribo, porque supongo que ahí estás, con miedo a mirarme para no encontrar esa nada, esa vida, capitana demente ignorante de lo que viene. Malestar nos relaciona, la amargura te hace sonreír cuando el amor no lo logra.

La angustia que nos distancia nos une, la desesperación nos mueve y paraliza, entre encuentro y desencuentro, brisa nos refresca el rostro y lo estira de arrugas prematuras por saber que no hay un día más allá aunque queramos, aunque intentemos ilusionarnos y lo llogramos, sólo nos queda el día a día para estar juntos.

Palabras burdas de un submundo cargado de impulsos y desencuentros.

Diana Arias.

No hay comentarios: